Poema a Rubens Romanelli


Isabel Noemí Seoane

Un poema, una flor silvestre y simple de mi jardín... A un verdadero discípulo de Cristo!


Como el río que baja de la montaña

son tus escritos, vertiente pura y cristalina

agua viva que desciende de tu espíritu

para saciar la sed del peregrino;

la de todo aquel que busca la Verdad,

que ansía superarse y evolucionar,

la de todo aquel que anhela encontrar la paz espiritual.

*

Tu Luz brilla hoy más que nunca.

Tu alma ...despojada de la forma que la recubría,

se esparce libre como el perfume de las flores,

Y su amor nos envuelve, con su manto de armonía

como los rayos tibios de un sol esplendoroso,

como la suave brisa del viento amigo.

*

Son tus obras regalo de amor y bondad,

fraterno legado de paz

para la Humanidad decadente,

faro que alumbra en la tempestad,

noche oscura que sobre ella se cierne.

*

Pero es tu vida la mayor y más bella de tus obras,

ejemplo de virtud, modelo de Amor y sabiduría,

corona del verdadero discípulo de Cristo,

aureola luminosa, estrella que nos guía.

*

Por eso te diré Rubens C. Romanelli,

Maestro, hermano, amigo ...

a tí, que me alumbras el camino ...

*

"Gracias por dejarme compartir

en esta efímera existencia,

algo de tu Luz y tu paciencia,

fuente de paz y libertad

para mi alma inquieta".



[LLAVALLOL - BUENOS AIRES - ARGENTINA 26/04/2002]

SOBE

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