A la Página Principal de Obra Literaria !!!

Breve Diálogo sobre la Educación.
(Para la joven educadora Otaíza Bueno de Oliveira)
Rubens C. Romanelli.
Extraído de MUNDO ESPÍRITA: página2, Curitiba, PR, 30/111966.

A la Página de Entrada

Biografía

ÚLtimos Días

Homenaje

Álbum

Voz

Obra

Mensajes


- La educación auténtica sólo se hace con amor ! exclamó el profesor, en una reunión de padres y maestros.

- Pienso, replicó uno de los padres, que la criatura precisa, de vez en cuando, de la disciplina física. Unas palmadas, unos tirones de oreja, unas chineladas, hasta que se porta bien ...

- Cada cual da lo que tiene. ¡ Da golpes quien no puede dar amor ! Sepa, sin embargo, que sin amor no existe obra que sea verdaderamente educativa.

- Supongo ... que el Señor no ignora que hay criaturas que sólo se educan a fuerza de golpes ...

- A menos que yo no perciba lo que el Señor entiende por educar, creo que el comportamiento del educador, delante del educando, recuerda al jardinero, delante de la flor. Ningún jardinero estruja la flor, bajo el pretexto de que esa sea la técnica para hacerla exhalar el perfume.

- Perdón, pero ...delante de la criatura voluntariosa e insolente, rebelde y recalcitrante, es preciso usar la severidad del domador, antes que la paciencia del jardinero.

- Recuerde, mi amigo, que la criatura es un ser humano y ¡ no una fiera ! ...

- Ahora bien, ¡ no se ilusione! Criaturas hay que, ya en el primer año de edad, se portan como ¡ pequeñas fieras !.

- Tal vez. Pero, eso no significa que también nosotros ¡ debamos ser
fieras ! Las deficiencias de la criatura jamás deben servir de pretexto para justificar las deficiencias del adulto. Además, el mal no se corrige con el mal.

- En ese caso, ¿ cómo debo proceder para educar a mis hijos ? ¿ Acaso debo permitir que hagan todo cuanto quieran ?

- La solución no consiste en una cuestión de deber, sino de comprender.   Comience por educarse y sabrá como educar. Pretender que las dificultades de la educación residan en el educando, antes que en el educador, es cometer una equivocación desde el principio.

- Pero, entonces, ¿ el Señor no lleva en cuenta los métodos ? ¿ No podría darse el caso de que las dificultades proviniesen también de ellos ?

- Ya dije que sólo se educa con amor y el amor no consiste en ninguna especie de método. Todo método es un medio y el amor es exactamente ausencia de medios, porque es comunión directa con la realidad que se oculta tras las apariencias, Es fuerza que se expande, creadora, ante los llamados que nos llegan desde todas las fuentes de la vida !

- Sinceramente, ¡ no entendí ! ¿ Acaso, quiere decir que la educación prescinde de medios ?

- ¡ No, no es precisamente eso ! Quiero apenas decir que, en educación, los medios adecuados a la solución de cada problema no preexisten a los problemas, como fórmulas listas para ser usadas, tan pronto como sea necesario.
Si hay realmente amor, no hay que preocuparse demasiado con los métodos, porque el amor sabrá crearlos, originales y perfectos, cuando surjan los problemas. Y así es porque la legítima educación sólo es la que se funda en la fuerza creativa y libertadora del Amor.

- Pero, con eso, ¡ el señor acaba por reducir la educación a un proceso de improvisación !

- En esencia, ¡ es eso mismo ! Si quiere una prueba,  observe el hecho de que lo que hay de más bello y auténtico en materia de educación no resultó de ningún planeamiento previo, ni tan poco de ninguna elaboración mental. Surgió espontáneamente del alma del educador, como de la flor surgió el perfume.

- No soy un espíritu misoneísta, pero no comprendo porque se ha de recurrir siempre a soluciones nuevas, si no siempre son nuevos los problemas.
¿ No se podrían adoptar, para problemas idénticos, soluciones idénticas ?

- El raciocinio es válido para las ciencias, no para la educación. En primer lugar, importa romper con el espíritu de rutina, que nada crea, sino que, antes, cristaliza, embrutece, esteriliza. En segundo lugar, es preciso comprender que, en educación, no siempre problemas idénticos requieren soluciones idénticas. Es sabido que, delante de los mismos estímulos, cada cual actúa diferente. No sólo de individuo a individuo, sino hasta en el mismo individuo, pueden variar infinitamente las reacciones, según varíen las disposiciones físicas y psíquicas.

- Sus consideraciones me llevan a pensar que la educación no es una tarea para cualquiera ...

- Realmente, no lo es, como no lo es la creación artística. La obra educativa es fruto de una aguda percepción de la realidad y , como tal , requiere sensibilidad, capacidad de sintonizarse con el alma del educando, vale decir, capacidad de amarlo, de comprenderlo.

- El señor, entonces admite que la educación es antes un arte ¿ que una ciencia ?

- Sí, ciertamente, es la más noble, delicada y espiritual de todas las artes.

- Me gustaría, si no fuera molestia, que justificase su punto de vista.

- Me explico. Si, en la pintura o en la escultura, en la poesía o en la música, el material de las creaciones estéticas, como la tinta o el mármol, la palabra o el sonido, funciona como elemento pasivo y amorfo, que el artista maneja al sabor de sus caprichos o bajo los impulsos de su imaginación creadora, en educación, por el contrario, el material es activo y operante y, no raro, indócil y rebelde, porque está dotado de la individualidad, de la voluntad propia. Internarse en ese dinamismo interior, que es el alma del educando, para despertar las energías creadoras, sin atentar contra su propio modo de ser, es, en efecto, tarea que exige una sensibilidad mucho más aguda que pintar un cuadro o esculpir una estatua, escribir un poema o componer música.

-Me parece razonable todo lo que dice. Pero aún así, eso está claramente en desacuerdo con la opinión generalmente aceptada de que el educador es un modelador de caracteres, ¡ un plasmador de conciencias ! ...

- Por más seductora que se nos figure esa idea, conviene recordar que el educando no es una sustancia plástica que el educador deba modelar, según un molde convencional, que bien puede ser el suyo, o el impuesto por el sistema político dominante, o tal vez el recomendado por los modernos tratados de etiqueta social. La educación, antes de ser un problema de forma, es un problema de sustancia.

- ¿ Por qué no de forma, si es tan común el empleo de la palabra formación como sinónimo de educación ?

- Educación, como formación, muchas veces no es más que instrucción, y a veces hasta llega a ser deformación.
En su más profundo significado, la educación no se reduce a una  cuestión de formar (dar forma), o de informar (introducir en la forma), o conformar (ajustar a una forma), o reformar (rehacer la forma), o transformar (pasar de una forma a otra), sino, si me permite el neologismo, es una cuestión de eformar (hacer salir de la forma), porque educar es libertar de la esclavitud de las formas, es revelar el contenido íntimo de la vida, descubrir la realidad subyacente en nosotros, actualizar, en fin, ¡ las infinitas potencialidades del ser !. Ahora, eso sólo puede ser obra del
amor, porque sólo en el clima del amor es posible hacer florecer, en el alma del educando, ¡ la flor de la conciencia eterna !

 

Biografía

Últimos Días

Homenaje

Álbum

Voz

Obra

Mensajes

Esta flor es para tí !!! :O)